|
Un tercio reconoce su odio por los pop-ups, esas ventanas
emergentes que las últimas versiones de los navegadores
han puesto en el punto de ira.
Otra molestia frecuente, citada por el 16,7%, es la
obligación de registrarse o de introducir un
nombre de usuario; y por último (15,7%), instalar
software adicional. Otros elementos mencionados tienen
que ver con la usabilidad general de la web, como la
lentitud en la carga de las páginas (9,1%), los
enlaces muertos (4,7%), la navegación mal diseñada
(4,1%) o los contenidos desfasados (3,1%).
Lo peor es que las consecuencias para
una web que incorpora alguno de estos molestos elementos
pueden ser devastadoras. El 75% de los usuarios se declara
dispuesto o muy dispuesto a no volver a visitar una
página que les ha molestado; un porcentaje similar
se daría de baja de los boletines o mensajes
promocionales de empresas con estas prácticas.
Un 72% se abstendría de realizar compras en webs
con estos elementos, e incluso rechazarían comprar
en las sucursales físicas de las empresas. El
54% transmitiría las malas impresiones a sus
conocidos, y únicamente uno de cada cuatro internautas
sería capaz de hacer llegar sus protestas a las
empresas, prefiriendo el rechazo o el abandono como
respuesta ante los agravios.
En
fin, hay que tener cuidado de con quien hacemos nuestra
web.
Fuente: http://www.noticias.com
|